Morcón de presa ibérica de bellota, el más desconocido de los manjares ibéricos

Al pedirle a cualquiera que nos numere los embutidos ibéricos que conoce es muy probable que nos conteste con los más típicos: jamón ibérico, chorizo, lomo, salchichón… aquellos con los que hemos crecido todos nosotros, comiéndolos en bocadillo a la hora de merendar o como aperitivo un buen domingo. Sin embargo, será una sorpresa si nos encontramos con alguien que nos hable del morcón ibérico. Y es que, aunque el morcón también se obtiene del cerdo y tiene un sabor exquisito, es una pieza más que desconocida en el mundillo.

Pero para esto estamos aquí, con un artículo en el que os explicaremos las cualidades y características del morcón de presa ibérica de bellota. Terminando, por supuesto, con una recetilla para que podáis empezar a disfrutarlo de inmediato.

¿Qué es el morcón ibérico?

Es un embutido parecido al chorizo ibérico, pero el picado y adobado se presentan de formas diferentes. Así, el morcón ibérico contiene grandes porciones de la presa del cerdo, es decir, del cabecero del lomo. La carne aquí tiene un sabor intenso y una textura muy peculiar, llena de grasa intramuscular. El adobo que se utiliza también es parecido al del chorizo, aunque puede variar: ajo, sal, pimienta orégano… lo que no puede faltar en el adobo de un buen morcón ibérico es el pimentón. Que, en el caso del que os ofrecemos en Olalla, es nada más y nada menos que Pimentón de La Vera, con Denominación de Origen Protegida.

morcón de presa ibérica de bellotaEl magro elegido se envuelve con el intestino grueso del cerdo, del que coge su nombre, pues se llama morcón o ciego (por su forma de bolsa); y por eso tiene esa forma abultada e irregular tan característica del morcón ibérico. Lo importante es que esté bien apretado y anudado con un hilo de algodón o malla elástica para que todo se mantenga en su sitio, ¡no queremos que se nos deshaga a la hora de lonchearlo!

En cuanto al secado, es de al menos tres meses y se hace en secadores naturales. 

¿Qué hacer con un morcón?

Contestar esto es sencillo: ¡comérselo!

La verdad es que se puede servir solo, al igual que cualquier jamón de bellota, lomo o paleta ibérica, pero eso vosotros ya lo sabéis, así que vamos a pasar a dejaros un par de ideas que seguro que os interesan.

El plato más típico es el arroz con morcón. Hay muchas formas diferentes de hacerlo, pero una de las formas más fáciles empieza por pelar y picar un ajo y una cebolla y cortar en tiras un pimiento verde. Luego, en una paellera o recipiente para paellas, le echáis aceite y, cuando esté caliente, le añadís el ajo y la cebolla. Dejáis pochar y en cuanto veáis que la cebolla se pone transparente es el momento de añadir el pimiento. Mientras se pocha podéis aprovechar para trocear el morcón en pedacitos chiquititos y luego los añadís al sofrito y lo removéis bien.

Fuente de la Image: Canal Cocina

Incorporamos el arroz, volvemos a mezclarlo todo, echáis 1L de caldo de jamón suave… y a remover otra vez.

Hay que dejarlo cocer a fuego lento durante 15 minutitos, y cuando haya pasado este tiempo es el momento de comprobar cómo va de sal. Normalmente entre el caldo y el morcón no hace falta añadir nada, ¡pero mejor prevenir que curar!

Tras pasar el cuarto de hora lo dejamos reposar tapado unos dos o tres minutos… ¡Y ya estaría!

También podéis hacer pan de morcón en el horno simplemente mezclando la masa con láminas de este embutido. Solo se tarda media horita y el resultado es increíble.

Como veis, el morcón ibérico es un manjar tan desconocido como exquisito. Y no podíamos acabar este artículo sin añadir que el morcón que os ofrecemos en Olalla se elabora de forma totalmente artesanal, todo a mano, incluso el picado de la carne. Además, lo servimos en medias piezas que rondan el kilo, ¡así que no hay excusa para no hacerse ahora mismo con uno!

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