Diferencias entre un jamón ibérico y una paleta ibérica

A priori los jamones y las paletillas ibéricas son productos muy similares, sin embargo, difieren bastante en algunos aspectos. En esta nueva entrada de nuestro blog te ayudamos a identificar las principales diferencias entre un jamón ibérico y una paleta para que a la hora de comprar uno u otro la decisión sea un poco más fácil.

Tamaño y procedencia

El jamón procede de la pata trasera del cerdo y por lo tanto tiene un mayor volumen y peso, mientras que la paleta procede de la pata delantera y es más pequeña. Los jamones son más largos y estilizados, con una longitud aproximada de unos 80 cm, y las paletas son más cortas y redondas, de unos 65 cm de largo. Por lo general, una paletilla pesa entre 4 y 6 kg, y un jamón ibérico entre 5,75 y 12 kg.

Los huesos de los jamones y de las paletillas también son diferentes. Los huesos de los primeros forman una especie de T que facilita el corte, mientras que los huesos de las paletas forman una S, lo que complica ligeramente el corte de las lonchas.

Rendimiento

El rendimiento del jamón ibérico se sitúa de media entre el 45% y el 50%, es decir, que se puede aprovechar aproximadamente la mitad del peso de la pata. En el caso de las paletas ibéricas el rendimiento es del 35% o 40%, ya que la proporción de grasa y hueso es mayor.

Por supuesto, estas cifras varían en función de la pieza y del tipo de cerdo. Por ejemplo, cuanto más puro es el cerdo ibérico, más finos y ligeros son sus huesos.

Curación

Las paletas ibéricas, al ser más pequeñas, necesitan menos tiempo de curación. Por ejemplo, nuestras paletas ibéricas pasan entre 18 y 28 meses en bodega en función del tipo. Por el contrario, los jamones deben madurar entre 24 y 36 meses para alcanzar el punto óptimo de curación.

Sabor

Debido principalmente al proceso de curación y la diferencia en la proporción de grasa, los jamones ibéricos y las paletas presentan diferencias en su sabor.

El jamón ibérico desprende más aromas y tiene un sabor más suave y con más matices que no pasan desapercibidos para los paladares más exigentes gracias a que es una pieza más curada y cuidada con más mimo.

Las paletas ibéricas, debido a su menor curación y su mayor contenido graso, tienen un sabor más intenso.

¿Compro una paletilla o un jamón ibérico?

Por supuesto se trata de una decisión que depende mucho del gusto personal, pero hay un par de factores que es conveniente que tengas en cuenta antes de comprar.

Si quieres hacer una compra para casa, sois pocas personas y prevés que vais a tardar más en consumir el producto, te recomendamos optar por una paleta ibérica, ya que es más pequeña y se consume más rápidamente. Además, es la opción más económica. De esta forma miras por tu bolsillo sin renunciar al mejor sabor.

Si por el contrario sois muy aficionados al jamón y cortáis un poco cada pocos días, lo mejor es comprar una pata de jamón ibérico.



Si te preocupa que no sepas cortar adecuadamente tu paleta ibérica, en Olalla te ofrecemos la posibilidad de comprarla ya cortada por un profesional. Así te aseguras de que le estás sacando el máximo partido a la pieza. Asimismo puedes pedir tu jamón ibérico ya loncheado.

Si quieres comprar jamón para tu negocio, la mejor opción es la pata de jamón ibérico porque se le saca más rendimiento y resulta más rentable. Sin embargo, si por lo general tienes poca demanda de jamón, puede compensar más comprar una paleta ibérica. De este modo la consumirás más rápido y evitarás que se reseque.

No obstante, sea cual sea tu decisión final, está claro que tanto el jamón ibérico como la paleta ibérica son apuestas seguras que no te decepcionarán.

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