El jamón ibérico y la dieta del cerdo ibérico

Detrás del delicioso sabor del jamón ibérico se esconden infinidad de secretos. La raza del cerdo ibérico en cuestión, la conexión de este con su hábitat, las técnicas artesanales empleadas por el maestro jamonero, y un largo etcétera. De este modo, si nos lleváis leyendo algún tiempo sabréis que muchas de estas cuestiones ya las hemos comentado en el blog de Olalla. Sin embargo, el tema del que venimos a hablar hoy no lo hemos explicado nunca, por lo menos no con tanto nivel de detalle. Así que, si os parece bien, hoy vamos a desvelar todos los secretos tras la conexión del resultado final del jamón ibérico con la dieta del cerdo ibérico. ¿Hasta qué punto influye la alimentación de los animales? ¿Tiene importancia, o es una cuestión más bien superficial? Si os interesa, ¡no dejéis de leer!

La dieta del cerdo ibérico

El cerdo ibérico pasa, como resulta lógico, la primera etapa de su vida alimentándose de leche materna. Tras el destete, la alimentación a seguir es un tanto más restrictiva que en las siguientes fases, pero esto no impide que entre los 9 y 12 meses de edad alcance un peso de alrededor de 100 kilogramos. Una vez el animal se encuentra en este punto, pasaría a la siguiente fase de alimentación. Esta, por razones que ahora os contaremos, recibe el nombre de etapa de engorde.

jamón ibérico dieta cerdo ibérico

Esta fase es quizá la más crucial en lo que a la dieta del cerdo ibérico se refiere, debido a dos factores distintos. Por un lado, esta es la etapa donde se maximizará la cantidad de grasa que el animal puede infiltrar. Y, esto es lo que nos lleva al segundo de los factores que comentábamos: la dieta del cerdo ibérico durante esta fase determinará el tipo de jamón ibérico que obtendremos como producto final.

De este modo, podemos distinguir dos categorías bien diferenciadas; por un lado, el jamón de bellota o montanera, resultado de la alimentación del cerdo consistente en los frutos naturales que la dehesa le ofrece. Y, por otro lado, el  resultado de alimentar al cerdo exclusivamente con pienso recibe el nombre de jamón de cebo. También hay una categoría mixta, donde se emplean pastos naturales y pienso a partes iguales.

El jamón ibérico, mejor de bellota

Sin embargo, los expertos lo tienen claro: la alimentación del cerdo influye en el resultado final y no es lo mismo uno que otro. De hecho, la dieta de este animal durante la fase de engorde determinará la composición del aroma y la calidad de las grasas. O, lo que es lo mismo, la cantidad de ácidos grasos y antioxidantes que presentará el producto final.

Y esto no es poca cosa. Estudios consolidados apuntan a que los cerdos de montanera, caracterizados por vivir en régimen de libertad y de pastoreo, que se pasan todo el día ejercitándose para localizar bellotas y pastos naturales, presentan unos niveles de calidad organoléptica y nutricional superiores a otros jamones ibéricos. De hecho, su alto nivel de antioxidantes y otras sustancias presentes que la ciencia aún debe investigar, dan lugar a un aroma y sabor característicos que no puede ser emulado con piensos.

Sin embargo, toda esta explicación nos lleva a preguntarnos, ¿y por qué no lo comprobáis vosotros mismos? En Olalla tenemos toda una selección de jamón ibérico de todo tipo. ¿Será cierto que el jamón ibérico de bellota es incomparable al resto? Si os pica la curiosidad, no os lo penséis: en nuestra Tienda online encontraréis lo que buscáis.

Fuente de las imágenes: Avicultura

Tienda Olalla

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