Cómo conservar un jamón ibérico en verano

Cómo conservar un jamón ibérico en verano

El jamón ibérico es un producto que requiere mimo durante todo el proceso de elaboración y por supuesto también a la hora de conservarlo, y más en verano, cuando a menudo alcanzamos unas temperaturas extremas.

A continuación, te doy unos cuantos consejos para que mantengas tu jamón en las mejores condiciones:

Conservar la pata de jamón ibérico sin empezar

Lo más importante que debes tener en cuenta es que debes sacar la pata de jamón del envoltorio en el que venga. Muchos cometen el error de mantenerla envuelta pensando que así se conservará durante más tiempo, pero así precisamente lo que se consigue es que se estropee antes, no debes confundir el envoltorio “de viaje” con la conservación normal para su consumo, no permitirá que tu jamón respire y puede salirle moho y humedades. Y si viene envasada al vacío, tiende a reblandecerse.

La pata de jamón ibérico necesita respirar, así que en cuanto te llegue a casa retira todo tipo de envoltorio. Después, si es posible, pon tu jamón ibérico colgado para que le dé el aire de forma uniforme por todos los lados.

¿Y dónde guardarla? Preferiblemente en un lugar fresco y seco y protegida de la luz directa, como en una despensa o similar. Es importante que la pieza no esté sometida a grandes cambios de temperatura, así que la cocina no es un lugar muy adecuado.

Conservar la pata de jamón ibérico ya empezada

¿Y por dónde empiezo mi jamón? Esto tiene su importancia, la maza es la zona con más carne y te recomendamos reservarla si no vas a hacer un gran uso en los próximos días, es mejor empezar por la babilla comprobando el sabor del jamón antes de esa ocasión en la que vas a hacer un mayor uso.

Al igual que cuando aún no está abierta, la pata de jamón debe estar protegida de las elevadas temperaturas estivales en un lugar fresco y seco y alejado de la luz. De nuevo la cocina no es el mejor lugar porque suele ser una de las estancias de la casa en las que más calor hace en verano.

Como seguramente ya sabrás, cuando abras el jamón es conveniente que guardes unos trozos de la grasa exterior para luego colocarlos sobre la carne y evitar que se reseque. Pero ten en cuenta que esa grasa, con el paso de los días, se oxida y puede aportar un sabor rancio al jamón. Por eso te aconsejo que limpies el jamón cada vez que lo cortes y sustituyas el tocino por otro nuevo.

 

Siguiendo estos sencillos consejos tu pata de jamón puede conservar todo su sabor durante un mes.

Conservar el jamón ibérico loncheado envasado al vacío

Si has comprado el jamón ibérico ya cortado, vendrá envasado en sobres al vacío. Una vez más, lo ideal es que los guardes en un lugar fresco y seco, y protegidos de la luz. Sin embargo, si en casa no tienes ningún sitio en el que se mantenga una temperatura inferior a los 23 ºC, puedes guardar los sobres en la nevera.

Si los almacenas en el frigorífico, mete el sobre sin abrir unos segundos bajo el grifo de agua caliente para que la grasa se ablande. Después abre el sobre y deja que respire unos minutos antes de consumirlo. Así disfrutarás del jamón con su mejor sabor.

Si abres un sobre y no lo consumes entero en el momento, envuélvelo bien en film transparente para que no se reseque y guárdalo en la nevera, donde aguantará unos días. Si tardas más en comértelo y ves que ya se ha resecado, puedes aprovecharlo para hacer por ejemplo croquetas o darle un toque especial a cualquier otra receta.

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